martes, 22 de marzo de 2011

Ciencia y Conocimiento científico


Met. Inv 2010

Ciencia y conocimiento científico

J. Seminario
  

La ciencia
Ciencia es lo que hay que hacer para saber, mientras que la tecnología es lo que hay que saber para hacer (Ruy Pérez Tamayo)


Definición y aspectos generales. La palabra ciencia deriva etimológicamente del vocablo Scientia (Lat.) que proviene de Scire, que significa saber (= epistéme en griego). En sentido más amplio, significa: Conocimiento, práctica, doctrina, erudición, conocer, tener noticia, estar informado. Entonces, ciencia en su acepción original y más general, equivale a toda clase de saber. Sin embargo, históricamente ciencia significa un conjunto de conocimientos sistematizados, rigurosos sobre una materia. Se establece así una diferencia con el doxa u opinión (o creencia).   

En otras palabras, ciencia es el conjunto de conocimientos sobre la realidad observable, obtenido con la aplicación del método científico. O mejor: es el conocimiento racional obtenido metódicamente, sistemático, exacto, verificable y por tanto falible.

La ciencia es una forma de explicar o conocer todo lo que existe, en su origen y en su proceso evolutivo. Es una forma de trabajo. Entonces, la explicación científica no es la única forma empleada por el ser humano para explicar la existencia, origen y evolución de las cosas (Reza 1997). Recordemos que la humanidad ha vivido más tiempo sin la ciencia (formalmente establecida) que con ciencia. La ciencia pertenece u obedece a una cosmovisión particular. Es decir, hay tantas formas de explicar lo que existe como cosmovisiones existen en el mundo. Otras formas de explicarse el mundo son el mito, la religión, la magia, etc.

También se sostiene que la ciencia es un producto de la cultura, cuya finalidad es producir conocimiento (su producto final). Entonces, es un sistema que tiene dos elementos: el conocimiento establecido y la actividad que permite producir nuevo conocimiento (investigación científica) (Bunge 1972). 

Esta última forma de ver a la ciencia, de Bunge (1972), es reforzada por Barriga (1996). Este último autor, señala que como conocimiento establecido (en forma de hipótesis, leyes, teoría: un lenguaje) la ciencia es un conjunto de conocimientos acabados, como producto listo y preparado para ser consumido.

En cambio, la ciencia como actividad es un proceso de producción de conocimientos (investigación científica) y como tal, tiene como elementos a: 1) agentes de producción  o sea la comunidad científica.  2) los medios de producción, o sea los recursos materiales e intelectuales que utiliza el investigador. 3) el producto resultante, o sea el cuerpo organizado de nuevas leyes e hipótesis que describen, explican y predicen los hechos (= conocimiento), cuyo comportamiento era ininteligible antes de la investigación.

La ciencia vista como actividad; es decir como investigación, pertenece a la vida social (Bunge 1972, Barriga 1996). Es fundamentalmente antropocéntrica, tiene la intensión de dar respuesta a lo que el hombre mira, oye, siente, etc. y desde el  origen su misión ha consistido en proporcionar satisfactores al hombre, para mejorar su calidad de vida. Entonces, la ciencia es una herramienta de trabajo que el hombre emplea para la transformación de la naturaleza y a si mismo. Esa transformación se logra a través de la técnica. De modo que la ciencia básica es la madre y nutre a la técnica y ambas son motores de la sociedad moderna (Bunge  2003).


Por ser obra del hombre, la ciencia, depende de las condiciones económicas, políticas y sociales del periodo histórico y del contexto al cual se hace referencia. Son las condiciones económicas y sociales las que en buena parte determinan lo que es o no es ciencia. Entonces, es un medio, no es un  fin (Reza 1997).


Origen: ¿Cuándo se inicia la ciencia?

No hay total acuerdo pleno entre autores, pero intentemos un panorama. Para algunos, sus orígenes están en la antigüedad, antes de los griegos y su madurez se habría logrado en Grecia, hacia el s. IV a.C, en tiempos de Aristóteles (384-322 a.C.). Aristóteles se dedicó a estudiar asuntos humanos (filosóficos) y científicos en medicina, zoología, botánica, astronomía y física entre otros campos (Savater 2009). 

Bunge (1999) por su parte, ubica el origen de la ciencia en el s. V a.C., en la Grecia antigua. Considera además que este origen constituye a la vez, la primera revolución científica. Si aceptamos este origen temprano debemos aceptar también que ésta era fundamentalmente cualitativa y su situación era rudimentaria, sobre todo, por la falta o escasa práctica de la escritura. El papel se inventó por el año 105 a.C. (en China; aunque el “papel” de papiro se inventó 3 000 años a.C, por los egipcios), la imprenta se inventó por el año 1100 a.C.

La consolidación de la ciencia  como un cuerpo sistémico (cualitativo y cuantitativo), es decir, ciencia moderna, tiene lugar, para algunos, en el siglo XVI (Sanz 1987), tomando como referente, el momento en que Copérnico (1473-1543), retomando las ideas de Aristarco (17 siglos antes) planteó su teoría heliocéntrica sobre la estructura del universo, en contraposición a la teoría geocéntrica de Ptolomeo (siglo II d.C.), vigente hasta ese momento. Esto sucedió alrededor de 1507 (Calle 2006).

Para otros como Bunge (1999) el renacimiento de la ciencia o nacimiento de la ciencia moderna se produce en el siglo XVII. El autor considera  este acontecimiento como la segunda revolución científica, de las dos que él reconoce (a diferencia de Kuhn 1969, que considera que en la historia de la ciencia han habido muchas revoluciones científicas). Un hito tomado como referente es la demostración que hizo Galileo (seguidor de Copérnico), de la teoría heliocéntrica, alrededor de 1611. Galileo (1564-1642).


Lo cierto es que estos dos siglos fueron científicamente muy productivos, sobre todo en Europa. Veamos:


Kepler (Alemania:1571-1639). Refuerza a Copérnico y establece leyes del movimiento planetario y la órbita elíptica de los planetas.

F. Bacon (Inglaterra:1561-1626). Se preocupó sobre todo de reorganizar el método de estudio científico, por eso es considerado el padre del método científico (inductivo-empirismo).  Obras: El avance del conocimiento (1605) y Novum organum (o indicaciones relativas  a la interpretación de la naturaleza), 1620.

G. Galileo (Italia:1564-1642). Refuerza a Bacon en el método científico. Demostró la teoría de Copérnico (en 1611). Enseñó también cómo se debe investigar. Mejoró el telescopio. Para algunos Galileo es el padre del método científico, por sus observaciones sistemáticas, por el uso de experimentos para la investigación y por la matematización de la ciencia (Pérez 2004).

I. Newton (Inglaterra:1643-1727). Obra principios matemáticos de la filososfía natural (1687)

A. Leeuwenhoek (Holanda:1632-1723). Padre de la microbiología.
R. Boyle (Irlanda:1627-1691). Considerado el fundador de la química moderna. Con una  serie de experimentos estableció las características físicas del aire y el papel que éste desempeña en los procesos de combustión, respiración y transmisión del sonido.  Su obra Nuevos experimentos físico-mecánicos acerca de la elasticidad del aire y sus efectos (1660). En la segunda edición (1662) expuso la ley de Boyle-Mariotte, que establece que el volumen de un gas a temperatura constante, es inversamente proporcional a su presión.
Coincidentemente las primeras revistas científicas empezaron a circular en 1665. Estas fueron el “Journal de Sçavans  en Francia  (Académie Royale des Science, actualmente Académie des Science) y el “Philosophical Transactions of the Royal Society” en Londres (de la Royal Society). En 1668 apareció en Italia la publicación “Litteratti de Italia” y dos años más tarde, en Alemania la “Miscellanea Curiosa” (Day 1996; Sabatini, citado por Mendoza y Paravic 2006).
Concluyendo: La ciencia como tal, existe desde hace aproximadamente, 2 500 años, y surge cuando ciertos filósofos incursionan en campos especiales o particulares de estudio y sus conocimientos (contenidos o productos de sus estudios) fueron también especializados. Entonces, desde la Filosofía (ciencia de ciencias) surgieron campos particulares que se separaron,  con contenidos y métodos propios. Así surgieron las ciencias matemáticas, biológicas, sociales, etc.

Rasgos esenciales de la ciencia

Es racional. Está constituida por conceptos, juicios o proposiciones y raciocinios y no por sensaciones o pautas de conducta. Las ideas se pueden combinar de acuerdo con algún conjunto de reglas lógicas con el fin de producir nuevas ideas,

Es sistemática. Las ideas se organizan en sistemas de ideas,
Es exacta, verificable y por tanto falible. El conocimiento objetivo concuerda aproximadamente con la realidad.
Es metódica. Verifica la correspondencia de las ideas con los hechos a través de la observación y el experimento. Ambos tienen como característica principal  ser controlables y reproducibles.


Objeto de estudio de la ciencia

El objeto de estudio (material de trabajo) de la ciencia es la realidad; es decir, todo lo que existe, todo lo que rodea al ser humano. Este objeto de estudio o realidad se presenta en  dos ámbitos:

Realidad natural, es decir todo lo que existe independientemente de la voluntad humana: el mar, las rocas, las plantas, los animales, los planetas, toda la naturaleza.

Realidad social, conformada por todo lo que el hombre ha creado: el arte, el lenguaje,  la comunicación, las guerras, el poder, la sociedad, la historia, la economía, la cultura. Se incluye aquí el pensamiento, definido como la abstracción de la estructura de la naturaleza expresada en ideas, conceptos, juicios y razonamientos sobre las leyes más generales de su desarrollo. Todas las ciencias utilizan el pensamiento para expresar sus principios, leyes, teorías científicas. Sin embargo, solamente la lógica estudia su estructura. Pero el pensamiento es objeto de estudio de la fisiología, la lógica, la cibernética, la psicología, la gnoseología, etc. (Gomero 1997). Hoy también es posible estudiar directa o indirectamente el amor, los sentimientos, las percepciones, los mitos. Aspectos que se ubican en el ámbito psicosocial y que son objeto de estudio desde la perspectiva cualitativa.

En estos dos ámbitos, natural y social la ciencia aborda los problemas con carácter disciplinario, a través de cada ciencia particular o rama. Es decir, necesita dividirse para entender las realidades o parcelas de la realidad.




Objetivos de la ciencia

Son la descripción, la explicación y la predicción de la realidad, y la aplicación de conocimientos científicos para resolver problemas y transformar la realidad.

Descripción. Determinar directa o indirectamente las características de los hechos naturales o sociales(el todo y sus partes). 

Explicación. Conocimiento de las causas que dan lugar a  los hechos, propiedades y relaciones que se dan en su producción o determinación (cómo se relacionan las partes, porque son como son). Es explicar los hechos mediante datos, teorías, leyes e hipótesis.

Predicción. Deducir de una hipótesis o teoría nuevos conocimientos. Es una estimación o resultado esperado que se deduce de una suposición o hipótesis. Predecir los acontecimientos en este sector de la realidad (¿qué pasaría si…?). 

Aplicación de conocimientos para transformar la realidad. Es el uso de los conocimientos científicos en la solución de problemas sociales o naturales, a través de la producción de instrumentos materiales e intelectuales. Su aplicación da lugar a la tecnología, a través de la cual se transforma la realidad. Por el carácter antropocéntrico de la ciencia, la realidad se transforma para beneficio del hombre, para mejorar su calidad de vida.

Estos objetivos planteados para la ciencia los comparten la mayoría de autores y tienen un desarrollo diacrónico y secuencial. Es decir, no puede transformarse científicamente una realidad, si antes no se ha descrito y explicado su estructura y funcionamiento.  En el mismo sentido, Padrón (2007) explica estos propósitos, cuando habla de que los avances científicos se basan en programas de investigación. Estos tienen un desarrollo progresivo y una trayectoria diacrónica que se expresa en la Fig.1. En ella, aparece también, una nueva etapa (en vez de la predictiva que se supone está inmersa en la explicativa), la “contrastiva”.     



 




                                                                                                                                                    


                                                                                                                                       








Fig. 1. Estructura diacrónica de los programas de investigación (Padrón 2007).


Finalidad de la ciencia

Es conocer  y explicar la realidad (teorías) y transformarla. Por su carácter antropocéntrico (por y para el hombre), el fin último es hacer todo en beneficio del hombre.  En este sentido, la ciencia se pone al servicio del hombre a través de la tecnología moderna. Esta última se define como la aplicación sistemática de los conocimientos científicos para la solución de problemas prácticos (Eyssautier 2006). La relación entre ciencia y tecnología es estrecha. La evaluación y perfeccionamiento de la tecnología depende del desarrollo de la ciencia y, a la vez, el avance de la tecnología o los problemas de ésta sirven para el avance de la ciencia. Por ejemplo, en la física, las innovaciones que produce la tecnología, respecto a los instrumentos de medición (microscopios, telescopios, espectroscopios, etc), han llevado a nuevas observaciones y a avances de la ciencia.

En ocasiones, las innovaciones tecnológicas han falsado un paradigma y han producido otro (de Ptolomeo a Galileo; de Newton a Einstein). Lo mismo sucede con la biología, aunque no así en la economía (Figueroa 2008). Finalmente, hay que anotar que las relaciones que se establecen entre ciencia y tecnología,  dependen del contexto histórico y cultural en el que se desenvuelven. En la presente etapa, la sociedad moderna se caracteriza por el uso de la técnica la que deviene de la ciencia. Como sostiene Bunge (2007), si representamos gráficamente a la cultura moderna como un cuadrado, en el interior estarían dos círculos concéntricos, el central representa a la técnica y el que lo rodea representa a la ciencia básica. La idea es que la ciencia (básica) nutre y protege a la técnica.   


Elementos de una ciencia en particular


1. Un contenido. Constituido por un conjunto de conocimientos sobre la realidad en forma de términos y enunciados. Las ideas de este conjunto se hallan interrelacionadas entre si y forman lo que se llama teoría. Aunque la ciencia se refiere a la realidad empírica no está formada por los hechos como tal, sino por las ideas respecto a estos hechos. El hombre sólo puede captar la realidad conceptualmente.

2. Un campo de actuación propio y único. Este campo propio y único es la realidad observable. Lo no empírico o lo trascendente cae fuera del campo de la ciencia. Para una ciencia en particular, significa los conocimientos propios y especializados.

3. Un procedimiento o forma de actuar. Este es el método científico.  Es decir un método propio. Para una ciencia en particular, significa un método de estudio propio.

Bunge (1999, 28-32), en los últimos años, propone una forma más abarcante de ver a cada ciencia. Para él, una ciencia particular se define como la decatupla:

CP = C, S, D, G, F, B, P, A, O, M.

Donde:

CP = Ciencia particular
C =  Comunidad (de investigadores o comunidad científica)
S = Sociedad (donde está inmersa)
D = Dominio (universo del discurso o clase de referencia)
G = Supuestos filosóficos (ontológicos, gnoseológicos, ética del investigador)
F = Fondo formal (reglas del discurso racional, se busca la exactitud)
B = Fondo específico (el fondo específico que toda ciencia admite es la matemática)
P = Problemática (Conjunto de  problemas abordados por una ciencia)
A = Fondo de conocimientos (acumulado)
O = Objetivos (Ej. ciencia básica: adquirir nuevos conocimientos, nuevas verdades).
M = Metódica (colección de métodos generales y particulares).

El autor menciona que una disciplina cualquiera, para ser considerada científica debe reunir además de la decatupla, dos condiciones básicas: La primera es que no debe estar aislada, sino que debe formar parte de un sistema de ciencias mayor.  Tiene que solaparse con alguna otra (u otras) ciencia vecina (ej. la física y la química se solapan a través de la fisicoquímica, la sociología y la economía se solapan a través de la socioeconomía). La otra condición es que ninguno de los componentes de la decatupla debe permanecer constante. Deben variar en el tiempo y en el espacio. No existe ciencia perenne o estática. Cuando esto sucede deja de ser tal.

Si tomamos en cuenta estas características, se puede establecer con claridad, lo que es ciencia y lo que no lo es. Y esto se hace más evidente aún cuando tomamos en cuenta  las características del conocimiento científico y las pautas o reglas del método científico (ver más adelante). De modo especial, cuando se toma en cuenta el criterio verificación o refutabilidad –contrastabilidad-- (Sanz 1987; Bunge, 1999)

Pseudociencias. Por lo anterior, no son ciencias o son pseudociencias la rabdomancia (rabdos = vara.  Según la cual, se puede ubicar los yacimientos mineros, acuíferos o de petróleo por medio de una varita que lleva un individuo que tendría  una sensibilidad especial.  La grafología, pretende determinar el carácter de las personas, a través del estudio de su escritura.  La parapsicología (telepatía, clarividencia, telequinesis). La astrología. Trata de explicar la supuesta influencia de estrellas y planetas sobre el hombre.  La homeopatía, propone que la sustancia que provoca artificialmente un conjunto de síntomas en una persona sana, puede curar esos mismos síntomas en una persona enferma. El creacionismo científico, propone que el mundo ha sido creado por una inteligencia superior. En el caso particular de las especies biológicas, éstas, no habrían surgido por simple evolución.  El psicoanálisis, dice que la subconciencia conserva impulsos reprimidos por la conciencia y que pueden ser la causa de desórdenes emocionales. Otras seudociencias serían la alquimia, la caracterología, la ovnilogía, el comunismo científico ((Sanz 1987; Bunge 1999, 2002).

Elementos de una técnica particular. Según (Bunge 1997,40-41) una ciencia y una técnica particulares, se definen y caracterizan por los mismos elementos. Pero la técnica tendría un elemento más. Este es un conjunto de juicios de valor [llamémosle J], debido a que el técnico a diferencia del científico, asigna valores a  las cosas que produce (Bunge 1999).


Clasificación de las ciencias

Recordemos que toda clasificación de objetos o fenómenos tiene un propósito didáctico y es una creación que sirve para su mejor entendimiento, entonces resulta siempre arbitraria. La clasificación de las ciencias en clases o tipos tiene ese propósito.

Según el objeto de estudio (en sentido amplio), métodos y criterios de verdad (Tabla 1). Se clasifican en:  ciencias formales o ideales, como la lógica y las matemáticas, en las cuales el objeto de estudio son entes ideales (no objetivos). Es decir, estudian las formas puras en las que se puede poner cualquier contenido, ya sean cosas o procesos de cualquier nivel de la realidad. Ciencias fácticas o materiales, cuyos objetos de estudio son materiales (hechos u objetos, naturales o sociales).

Los dos tipos difieren según (Bunge 1972) sustantivamente: Los enunciados en la ciencias formales son signos. En las fácticas son entes extracientíficos: sucesos y procesos, cuya conducta depende de las circunstancias en que se encuentren.

Los métodos para la ciencias formales consisten en demostraciones lógicas: inducciones y deducciones. La demostración es completa y final. Para las ciencias fácticas el método  es la deducción (o método hipotético deductivo) que incluye la observación y el experimento.

El criterio de verdad para las ciencias formales consiste en la coherencia con un sistema de ideas. En cambio, en las ciencias fácticas, consiste en la contrastabilidad o refutabilidad de hipótesis (en relación con los hechos)  a través de la experiencia: en última instancia sólo la experiencia (los hechos) nos indica si una hipótesis relativa a un grupo de hechos materiales es adecuada o no.

Las ciencias fácticas contrastan las hipótesis con los hechos. Este criterio de verdad es incompleto y temporal. No es concluyente porque siempre existe la posibilidad de una mayor aproximación, posterior a la construcción conceptual del trozo de la realidad escogido. En adelante, nos referiremos sólo a estas ciencias.

Tabla 1. Características de las ciencias formales y fácticas
Características
C. formales o ideales
C. fácticas o materiales
Objeto de estudio
Ideas
Hechos: naturales o sociales
Representación
Símbolos, signos
Palabras
Método
Demostración lógica
Método científico (Hipotético deductivo)
Criterio de verdad
Coherencia con sistema de ideas
Contrastación de hipótesis con la realidad
Conclusión
Definitiva
Temporal
Grupos de ciencias
Lógica, matemáticas
Todas las demás


Según las funciones u objetivos. Pueden ser ciencias básicas o puras. Buscan el incremento de los conocimientos científicos, sin preocuparse de la aplicación práctica de los nuevos conocimientos. Sus problemas son puramente cognoscitivos. Son la base para las otras ciencias y su aplicación.

Ciencias aplicadas. Es la aplicación de conocimientos generados en las ciencias básicas a la solución de problemas. Es decir, además de aplicar conocimientos adquiridos en la investigación básica, busca nuevos conocimientos de aplicación práctica.

Según su objeto de estudio específico o temática. Pueden ser:  ciencias naturales (Física, Química, Biología, ciencias de la tierra, Ecología, etc). Ciencias sociales (Sociología, Antropología, Arqueología, Historia, Economía, Lingüística, Derecho, Psicología, Pedagogía, etc). Una clasificación más detallada aparece en el anexo.


La epistemología

Para hablar de ciencia hay que referirse a un tema estrechamente relacionado, la Epistemología. Su nombre proviene de episteme = ciencia y logos = discurso o tratado. Es decir, es el discurso sobre la ciencia (García 2003). Se la define también como la rama de la filosofía que estudia la investigación científica y su producto. Es decir, el conocimiento científico (Bunge 1976).  Más tarde Bunge (1999) amplía su ámbito cuando dice que el objeto o referente de la epistemología es la totalidad de las ciencias y las técnicas.

En la literatura el término puede tener los sinónimos de ciencia de ciencias, filosofía de la ciencia, teoría del conocimiento, gnoseología, teoría de la ciencia, teoría del saber, teoría de la investigación científica (Padrón 2007, Ramírez 2008). Sin embargo, autores como Bunge (1976:14; 1999: 70) y García (2003:39) consideran que la gnoseología es sinónimo de teoría del conocimiento. Por lo tanto, se ocupa del conocimiento en general. El primer autor dice: “Hasta hace medio siglo la epistemología era sólo un capítulo de la teoría del conocimiento o gonoseología”. Posteriormente, Bunge (1999: 70) reafirma esto cuando dice: “Después viene la gnoseología o teoría del conocimiento, tanto ordinario como especializado”. Y más recientemente dice la gnoseología o teoría del conocimiento se ocupa del conocimiento hecho, asi como del acto de conocer o del proceso de averiguar o investigar (Bunge 2002, pag 21). Por su parte, el segundo de los autores dice: “…es necesario diferenciar a la Epistemología de la Gnoseología”. Luego agrega:  “la gnoseología aborda el problema del conocimiento en general…. (García 2003)” 

En el mismo sentido, Ferrater (2001) define a la epistemología  como “la teoría del saber”. Luego agrega: “y, en su significación actual, la teoría del saber científico, la teoría de la ciencia, a diferencia de la gnoseología que es la teoría del conocimiento”. También debemos anotar que de la revisión que hacen Padrón (2007) y Ramírez (2008) sobre el término, se desprende que en el medio académico anglosajón, epistemología es sinónimo de teoría del conocimiento o gnoseología. En cambio, en el medio académico de Latinoamérica y parte de Europa (Italia y Francia), el término significa estudio crítico de la ciencia y del conocimiento científico (su producto) y sus sinónimos son filosofía de la ciencia y teoría de la ciencia.

Para Bunge (1999) los cometidos (encargos) básicos de la epistemología son el análisis de los conceptos básicos de la ciencia (aclara, precisa las bases conceptuales de cada ciencia), establece puentes entre disciplinas (matemática), interviene en el debate sobre la naturaleza y la utilización del conocimiento científico. En otro momento Bunge (2000) indica que la epistemología se ocupa de analizar y sistematizar conceptos tales como dato empírico, verdad de hecho, hipótesis, ley científica, regla técnica, teoría, experimento, explicación, predicción, artefacto y diseño. También dice que trata de los supuestos filosóficos como el de la existencia del mundo, la posibilidad de conocerlo y de dañarlo. Además de ayudar a diagnosticar o diferenciar entre lo científico y técnico de lo seudocientífico y seudoctécnico (ej. tecnociencia, homeopatía, medicina holística, holoterapia).

Por su parte, García (2003) sostiene que la tarea de la epistemología es establecer las leyes que rigen el proceso del conocimiento científico, evitar que el conocimiento científico que se construye sea contaminado por conocimiento común o precientífico y vigilar que los conceptos y categorías usados para formular una teoría científica estén respaldados por los hechos, teorías y concepción del mundo del cual parten. Es decir, la epistemología trata sobre la construcción lógica del conocimiento científico, la validez de sus conceptos y categorías, y de su correspondencia con la realidad.

Bunge (1976) en el prefacio de su libro Epistemología,  hace notar que la ciencia hoy es uno  de los aspectos centrales de la cultura contemporánea y por ser la base de la tecnología controla indirectamente la economía de los países. Consecuentemente, indica que si se quiere tener una idea clara de la sociedad moderna es necesario estudiar el mecanismo de la producción científica y la estructura y el sentido de sus productos (los conocimientos científicos). En otras palabras, el autor aconseja aplicar la epistemología. En este sentido, podríamos decir que la epistemología es un “veedor” de lo que hace la ciencia, el científico y la sociedad, en materia de producción y uso de conocimientos científicos.

El autor continúa diciendo que la epistemología contribuye al diseño de políticas respecto de la ciencia y a crear programas de desarrollo de la investigación científica y a establecer relaciones entre la investigación científica y la investigación tecnológica. La política científica que cada país establece depende directamente de las concepciones epistemológicas, explícitas o  implícitas, que inspiran a quienes planifican y deciden los asuntos de política. Una epistemología idealista tenderá hacia grandes ideales, con poca relación con los problemas de la gente (tipo torre de marfil); una epistemología empirista fomentará la investigación empírica, sin guía teórica. Una pragmatista  tal vez, menospreciará la investigación básica.  Finalmente, Mario Bunge dice que sólo una epistemología equilibrada podrá inspirar una política sobre la ciencia, que fomente el desarrollo integral e ininterrumpido de la investigación básica y aplicada.  Más tarde, el autor (Bunge 2000) remarca que la epistemología interviene en el diseño de políticas científico-técnicas de cada país. 

En relación con lo anterior, citamos a Oswaldo de Ribero cuando dice que una de las explicaciones del atraso de los países pobres como el Perú, se debe al predominio de una epistemología economicista, que durante el siglo XX, aconsejó que “solo aplicando teorías y políticas económicas y financieras ‘correctas’, podían comenzar a crear riqueza….” Concluye el autor, diciendo, que nuestro atraso es un problema cultural y no económico, somos una sociedad acientífica que no investiga, no innova, no inventa (de Ribero, s.f.).

No queda duda que una epistemología verdaderamente científica aconsejará una política científica que tome en cuenta, en primer lugar, la investigación básica, para luego pasar a los otros niveles, en estrecha relación con la realidad y las necesidades y prioridades económicas, sociales y culturales de cada país y región. Aquí radica la importancia de la epistemología. En el Perú, el estado y los gobiernos no han mostrado interés por el desarrollo de la ciencia y la tecnología. No existe una política definida al respecto. Por lo tanto, epistemológicamente hablando no tenemos un horizonte claro. Y es que como dice Bunge (2000) se puede hacer ciencia sin epistemología explícita (ésta sería a la ciencia como la teología es a la religión o como la estética es al arte). Un ejemplo de la orientación epistemológica del Estado Peruano  se evidencia en que, hasta hace unos años, la institución responsable de la investigación agraria se denominaba Instituto Nacional de Investigación Agraria y hoy se denomina Instituto Nacional de Innovación Agraria. 

En resumen, para Bunge (2000), la epistemología siempre tendrá un carácter ambivalente. En este sentido, los usos prácticos serían: Orientar o desorientar la investigación científica y tecnológica.  Distinguir o confundir la ciencia de la seudociencia y la técnica de la seudotécnica. Y ayudar al diseño de políticas de fomento o retroceso de ciencia y la técnica.  De este rol ambivalente se ocupa en uno de sus artículos (La Nación, 21.08.00) y en el prefacio del libro Epistemología, ya citado antes.   

 

El conocimiento científico


El conocimiento (en general). Es el conjunto de datos e información que el hombre en su proceso evolutivo ha adquirido sobre la naturaleza y sobre si mismo. La fuente de conocimiento es la realidad que circunda al hombre y que actúa sobre él. El hombre percibe los objetos y fenómenos del mundo e influye activamente sobre ellos, transformándolos. El conocer es relativo o momentáneo, es un proceso inacabado, porque nunca se puede conocer algo en forma definitiva (Reza 1997). El conocimiento es la representación conceptual de lo que se quiere conocer, es una elaboración mental. Es decir, implica  una abstracción  (Sabino 2000).

El conocimiento empírico (ce). También llamado práctico. Son las experiencias acumuladas a lo largo de la historia de la cultura. Es la información que la especie humana adquiere sobre la naturaleza y sobre si mismo. Es un subconjunto del conocimiento humano. El hombre reconoce y diferencia las cosas por rutina o por simple experiencia práctica (Reza 1997). Su característica es que es asistemático y sin un método definido y no siempre persigue objetivos claros.

El conocimiento científico (cc). Es sistemático y orientado hacia un objetivo determinado. En su producción se usa el método científico. Asi se hace la ciencia. De ahí que la ésta se define como el conjunto de conocimientos sobre la realidad observable, obtenido mediante el método científico.

Para Afanasiev citado por Avila (2001) “el conocimiento científico consiste en la asimilación espiritual de la realidad, indispensable para la actividad práctica, en cuyo proceso se crean los conceptos y las teorías. Esta asimilación refleja de manera creadora, racional y activa los fenómenos, propiedades y las leyes del mundo objetivo, y tiene una existencia real en forma de sistema lingüístico”

El cc surge cuando por el desarrollo de las fuerzas productivas aparece el trabajo intelectual (de dominio de personas especialmente preparadas) cuya actividad cognoscitiva la realizan en forma de investigación científica.

En el proceso empírico los conocimientos aparecen en forma de indicaciones descriptivas y juicios populares. En el proceso científico (ciencia) las diversas disciplinas se describen y explican por medio de sistemas de conceptos y categorías cuyo grado de generalidad permite la trasmisión y aplicación uniforme de los conocimientos científicos. Para Reza (1997) este conocimiento es un proceso que va desde el aprendizaje empírico hasta la predicción y sus características son: orden, jerarquización, progresión, comprobación, predicción.
Las preguntas que trata de absolver el conocimiento científico son del tipo: ¿Qué es un microorganismo?, ¿cuál es la composición de la materia?, ¿cuál es la velocidad de la luz?, ¿existe relación entre consumo de tabaco y cáncer?, ¿cuál fue el móvil del paso de la vida nómada a la vida en sedentaria?


Otros tipos de conocimiento.

Conocimiento filosófico. Se distingue del científico por el objeto de estudio y por el método. El objeto de la filosofía son las realidades inmediatas no perceptibles por los sentidos (realidades suprasensibles), que traspasan la experiencia (método racional). El conocimiento filosófico es un interrogar, un continuo cuestionar sobre sí y sobre la realidad. No es algo acabado. Es una búsqueda constante de sentido, de justificación, de posibilidades, de interpretación al respecto de todo aquello que rodea al hombre y sobre el hombre mismo, en su existencia concreta. La esencia de la filosofía es la búsqueda del saber y no su posesión. O como dice Savater (2009) la filosofía es una forma de buscar verdades y denunciar errores y falsedades.
Procura comprender la realidad en su contexto más universal. No da soluciones definitivas para un gran número de interrogantes, pero habilita al hombre en el uso de sus facultades para ver mejor el sentido de la vida concreta. Otra diferencia con el conocimiento científico es que este último necesita hechos y demostraciones para validar sus hipótesis. Mientras que en el conocimiento filosófico cada quien valora como cierto o falso las hipótesis que se pueden plantear a lo largo de la historia.
Son preguntas filosóficas: ¿qué es la felicidad?,  ¿qué es la vida?, ¿qué es la muerte?, ¿qué es la libertad?, ¿qué es la naturaleza?, ¿qué es la verdad?, ¿qué es el amor?.

Conocimiento teológico. Conocimiento relativo a Dios. Es el conocimiento revelado (verdades a las cuales se llega mediante la aceptación de los datos de la revelación divina). La inteligencia no juega rol importante.  Implica siempre una actitud de fe y un argumento de autoridad. “…lo importante no es lo verdadero de los hechos, sino la capacidad de adhesión o fe que suscita entre quienes deciden por razones espirituales creer en ellos” (Savater 2009). Los conocimientos teológicos son adquiridos a través de los libros sagrados y aceptados racionalmente después de haber pasado por la crítica histórica.

La mitología. Es un conjunto de mitos relativamente cohesionados o sea relatos que forman parte de una determinada religión o cultura. Es una alternativa de explicación frente al mundo que recurre a la metáfora como herramienta. El mito, de mythos, leyenda, relato o cuento, tradicional acontecimientos prodigiosos, protagonizados por seres sobrenaturales o extraordinarios, tales como dioses, semidioses, héroes o monstruos. Es propio de casi todas las culturas primigenias, usados para explicar el universo, el origen del mundo, los fenómenos naturales, o cualquier otra cosa para la que no hay explicación simple.
Según Levi-Strauss estudioso del mito dice que existen diferentes tipos de mito y que todo mito tiene  tres atributos:
  1. Trata de una pregunta existencial, referente a la creación  la tierra, la muerte, el nacimiento y similares.
  2. Está constituido por contrarios irreconciliables: creación contra destrucción, vida frente a muerte, dioses contra hombres..
  3. Proporciona la reconciliación de esos polos a fin de conjurar nuestra angustia..

La magia. Arte con el que, mediante conocimientos y prácticas se pretende producir resultados contrarios a las leyes naturales conocidas, valiéndose de ciertos actos o palabras, o bien con la intervención de seres fantásticos. Se la considera un estadío anterior a la religión.


Elementos del conocimiento científico: los hechos, las hipótesis, las leyes, las teorías

1. El hecho científico. El concepto central e inicial del conocimiento científico es el hecho científico. Un hecho es un dato real y objetivo, que sirve de base y punto de partida al conocimiento científico y se utiliza para elaborar, confirmar o refutar teorías científicas.

Los hechos son independientes de la conciencia del hombre, son conocimientos auténticos, susceptibles de ser comprobados por constatación. Estos deben ser auténticos, si hay duda de su autenticidad no se podría construir ninguna teoría científica, ni tampoco se puede sistematizar los conocimientos. Los hechos tienen que ser invariables en relación con las diversas hipótesis y teorías que se formulan para explicarlos. Tamayo (2004) dice que un hecho científico “es la información empíricamente válida y confiable, de acuerdo con el método científico

Todo fenómeno de la realidad para que alcance significación científica, es decir, para que se constituya en un hecho científico tiene que vincularse necesariamente a una teoría que lo explique e incluya en un cuerpo de conocimiento. Entonces, para detectar un hecho científico no basta un hecho práctico, observable o fáctico, sino que además debe estar inmerso en un contexto teórico.  

Para entender mejor veamos lo que sostiene Bunge (1972: 717-725) cuando se pregunta ¿qué es un hecho?, o ¿qué significa la palabra hecho?. El dice:

Adoptaremos la convicción lingüística que consiste en llamar hecho a cualquier cosa que sea, o de que se trate, como, por ejemplo, todo aquello de lo que se sepa o se suponga --con algún fundamento-- que pertenece a la realidad. De acuerdo con ese criterio son hechos, por ejemplo, este libro y el acto de leerlo; en cambio no son hechos las ideas expresadas en él: las ideas se convierten en hechos gracias exclusivamente al hecho de ser pensadas e impresas.

Luego Bunge distingue las siguientes clases de hechos: Acaecimiento o acontecimiento, proceso, fenómeno y sistema. El acaecimiento, suceso o acontecimiento es cualquier cosa que tiene lugar en el espacio-tiempo y que, por alguna razón, se considera en algún respecto como una unidad, además cubre un lapso breve. Son ejemplos: un relámpago de luz y la ocurrencia --el relampagueo—de una idea.
Un proceso es una secuencia temporalmente ordenada de acaecimientos tal que cada miembro de la secuencia toma parte en la determinación del miembro siguiente. Según esto, la secuencia de llamadas telefónicas que recibimos durante la semana no es un proceso propiamente dicho, al menos generalmente, pero si lo es la secuencia de acaecimientos que empieza por una llamada telefónica al médico y termina con el pago de sus honorarios. Si se analizan con cierta profundidad la mayoría de los acontecimientos resultan procesos.

Un fenómeno es un acaecimiento o un proceso percibido por un sujeto humano: es un hecho perceptible, una ocurrencia sensible o una cadena de ellas. La rabia o la cólera no es un fenómeno más que para el sujeto que sufre un acceso de cólera; pero, en cambio, algunos de los acaecimientos somáticos que acompañan a un acceso de cólera –algunos actos de comportamiento—son fenónemos.  Los hechos pueden darse en el mundo externo, pero los fenómenos son siempre, por asi decirlo, intersección del mundo con un sujeto conocedor. No puede haber fenómenos sin sujeto sensible que observe. Sistemas concretos son entidades o cosas físicas (para distinguirlos de los sistemas conceptuales como las teorías: una onda de luz, una comunidad humana. La denominación de sistemas concretos tiene que ver con la sospecha de que no hay entidades simples sin estructura.

El autor sostiene además que los hechos (acaecimientos, procesos, fenómenos, o sistemas concretos) son a la vez una clase de objetos. Y dice: Un objeto es, en efecto todo lo que es o puede ser tema de pensamiento o de la acción. Las cosas y sus propiedades son objeto; también los conceptos y sus combinaciones (por ejemplo proposiciones) son objetos pero de otra clase: objetos ideales. Los hechos que estudia la ciencia factual, son objetos concretos. Veamos un esquema del mismo autor (Bunge, 1972).  
   
                              Ideas                Conceptos
         (Objetos ideales)   Fórmulas
                                                         Teorías
                                                              
OBJETOS            Hechos                 Sistemas concretos           
                          (Objetos concretos)   Acaecimientos (cambios en sistemas concretos)
                                                             Procesos (secundarios de acaecimientos encadenados)        
                                                             Fenónemos (acaecimientos o procesos perceptibles)


Los hechos existen y se encuentran a disposición del investigador antes de lograr su propia explicación, por lo que, la realidad está llena de hechos que sólo han sido observados como parte del mundo material, carentes todavía de significación para la ciencia. La labor del investigador es buscar hechos nuevos que permitan comprobar las hipótesis y enriquecer las teorías existentes. En la práctica, lo que busca o identifica el investigador es un problema dentro de los hechos. El problema es el punto de partida de la investigación. Es decir, sin éste, no habrá búsqueda de una respuesta (Barriga 1996). Este problema tiene que estar inmerso en un contexto teórico. Esta es la condición necesaria y suficiente, para que cualquier problema se convierta en problema científico (Hernández 2008).


Pero, ¿qué es un problema? Para Barriga (1996) un problema, es una situación en la que un hecho o conjunto de hechos no se comportan de acuerdo a lo esperado, según ciertos conocimientos dados. Esto es así para cualquier tipo de problema, práctico o científico. La diferencia es que en un problema científico esos conocimientos dados o previos son científicos.

Entonces, según el autor, para que exista un problema científico se requiere: un hecho cuyo comportamiento resulte desusado, inesperado, anómalo con respecto a un conjunto de conocimientos científicos previos, que indican que el hecho debería comportarse de otra forma. Esta incongruencia entre lo esperado según los conocimientos científicos previos y lo que  ocurre en la práctica,  provoca en el sujeto una vivencia de asombro y extrañeza que lo conduce a hacerse preguntas como: ¿qué?, ¿cómo?, ¿dónde?, ¿por qué?, ¿cuál?, ¿cuándo?, etc. Cualquiera de estas preguntas lo conduce a buscar respuesta a través de la investigación.

Las hipótesis. Una hipótesis es la proposición científicamente fundamentada y dirigida a explicar previamente una situación problemática. También se dice que es la respuesta o solución anticipada o provisional a un problema. O, es un enunciado conjetural sobre la relación entre dos o más variables. La hipótesis se formula sobre la base de determinados hechos nuevos y los conocimientos científicos existentes. Aquí se demuestra como el conocimiento preexistente no solo sirve para formular el problema, sino también para buscar la respuesta.

Las hipótesis, siempre se expresan en forma de proposiciones o enunciados declarativos o afirmativos (Sanz 1987, Tafur 1995, Polit y Hungler 1997, Kerlinger & Lee 2001). La diferencia entre las hipótesis y los hechos que les dan origen es que mientras que los hechos son observables, las hipótesis se refieren a hechos, propiedades o características que hasta ese momento no han sido observados o que no son observables. Una hipótesis plantea una solución nueva, creativa e innovadora a un problema nuevo (Caballero 2000).

Las hipótesis cumplen el papel rector o regulador en el proceso de obtención del conocimiento ya que son respuestas anticipadas a los problemas del conocimiento que una vez formuladas guían al científico a comprobar o evaluar la veracidad o falsedad por medio de los métodos de investigación. La principal función de las hipótesis en el conocimiento científico es la de ampliar y generalizar los conocimientos.

Las leyes.  El conocimiento de las leyes de la naturaleza, de la sociedad y del pensamiento permite al hombre actuar sobre las circunstancias, prever los acontecimientos y utilizar las fuerzas y los fenómenos en su beneficio. El descubrimiento y formulación de las leyes  que revelan los nexos esenciales entre los objetos y fenómenos de la realidad, es el objetivo fundamental del conocimiento científico.

Las leyes auténticamente científicas --y las teorías--, se refieren a los objetos no observados. Contienen conceptos que no pueden ser obtenidos directamente de la experiencia, ni ser comprobados por ella. Por eso es que el descubrimiento de estas leyes está  indiscutiblemente unido a la utilización de hipótesis.

Caballero (2006) sostiene que una ley científica, es un enunciado proposicional que explica una constante de cambio de la realidad que ha tenido su origen en el mecanismo de la deducción del pensamiento lógico. Para este autor, una ley puede denominarse ley científca propiamente dicha, axioma o principio, según  el mecanismo que le dio origen o por su uso. Las primeras se definen como se expuso anteriormente. En cambio, un axioma es un enunciado proposicional que explica una constante de cambio de la realidad que tuvo su origen en el mecanismo de la intuición del pensamiento lógico. Por otro lado, un principio, es un enunciado proposicional que explica una constante de cambio de la realidad que antes fue una ley o axioma y que se usa al inicio de un desarrollo teórico. Quiere decir que cuando una ley o un axioma se usan al inicio de un desarrollo teórico, se les denomina principio. Del mismo modo, el autor (p. 234-236) aclara que un mismo principio legaliforme, que en una ciencia pura figura como ley o axioma en una ciencia aplicada figura como principio.

Volvamos a  la ley científica. Esta describe una ley natural y puede definirse como una hipótesis bien comprobada que alcanza el grado de regularidad al cumplir determinadas exigencias. Estas exigencias son:

Debe estar bien confirmada por los hechos y la experiencia, de modo que su alta probabilidad de ocurrencia la convierta en una “verdad auténtica” (aunque seguirá siendo provisional).
Debe asumir la forma de proposición universal de manera que abarque una gran cantidad de hechos de la realidad.

Debe tener la posibilidad de ser incluida en una determinada teoría científica. Si la hipótesis no se inserta dentro de un cuerpo de conocimiento que le sirva de base resultaría imposible comprobar la autenticidad de la ley y de su acción. El conocimiento científico aspira a establecerse en forma de leyes de la mayor generalidad posible.

Algunas leyes científicas más conocidas son (Sanz 1987):

Ley de la caída libre de los cuerpos, descubierta por Galileo Galilei: “Los cuerpos sin apoyo, caen aceleradamente en proporción directa al cuadrado del tiempo de caída”

Ley de la inercia, descubierta por Rene Descartes e incorporada por Newton como su primera ley del movimiento: “los cuerpos en un sistema inercial, se moverán indefinidamente con movimiento rectilíneo y uniforme o permanecerán indefinidamente en reposo, mientras una fuerza externa no los obligue a lo contrario”.

La ley de Kepler sobre la órbita elíptica de todos los planetas del sistema solar: “Cada planeta se mueve alrededor del sol en una órbita elíptica, con el sol  en uno de los focos”

La ley de Huble que afirma que la distancia de las galaxias es directamente proporcional a la velocidad de alejamiento de dichas galaxias.
Las leyes de la herencia de G. Mendel: Primera ley: De la segregación equitativa o disyunción de los alelos. Esta primera ley establece que durante la formación de los gametos cada alelo de un par se separa del otro miembro para determinar la constitución genética del gameto filial. Segunda ley: Diferentes rasgos son heredados independientemente unos de otros, no existe relación entre ellos, por tanto el patrón de herencia de un rasgo no afectará al patrón de herencia de otro. Sólo se cumple en aquellos genes que no están ligados (en diferentes cromosomas) o que están en regiones muy separadas del mismo cromosoma. Es decir, siguen las proporciones 9:3:3:1. Estas dos leyes son básicas en la teoría genética
La ley de la dilatación de los cuerpos por acción del calor.

La ley de que los impactos meteoríticos producen cráteres.

Las leyes de los gases.

Las leyes de la lucha por la supervivencia, las leyes de la variación de las especies, la ley de la selección natural de las especies, la ley de la adaptación de las especies. Estas últimas son componentes de la teoría de la evolución de Darwin (De la Loma 1979, Sanz 1987).

En economía es notable la ley de la oferta y la demanda que describe la interacción en el mercado de un determinado bien entre consumidores y productores, en relación con el precio y las ventas del mismo. En agronomía, es muy útil la ley de los rendimientos decrecientes (o de los incrementos decrecientes) que indica que conforme se incrementa un factor de producción (por ejemplo un fertilizante), si bien el rendimiento se incrementa, cada vez ese incremento es menor.

En agronomía es importante la ley de Liebig o del mínimo, que indica que el crecimiento de una planta depende del elemento (o factor) que se encuentra al mínimo, sin importar que los otros estén en niveles suficientes. Esta ley luego ha sido modificada o mejor expresada como la ley de los factores limitantes. Esta indica que siempre habrá un factor que limita el crecimiento de la planta. Superada esta limitación aparecerá otra y así sucesivamente.

Las teorías. La teoría científica desempeña el papel unificador de los distintos elementos del conocimiento científico en un todo único. La teoría es la sistematización lógica y orgánica de los hechos, hipótesis, generalizaciones y leyes mutuamente relacionadas que explican una determinada región de procesos y fenómenos de la realidad material.

La teoría es el conjunto de conocimientos lógicamente estructurados, vinculados deductivamente, que clasifica y sistematiza los fenómenos por ella estudiados. Dicho de otro modo, es un conjunto de enunciados proposicionales legaliformes (leyes, axiomas o principios) estructurados de tal forma que permiten describir, explicar o predecir partes o elementos relevantes del campo de estudio o especialidad de una ciencia (Caballero 2006).

La teoría científica debe reunir los siguientes requisitos:

Debe referirse a una rama precisa de fenómenos que tengan significación real para la ciencia.
Debe reflejar verdaderamente las propiedades, relaciones y tendencias de desarrollo de los objetos y fenómenos que abarca.
Sus leyes y principios axiomáticos deben guardar una relación de independencia recíproca. Es decir, sus enunciados esenciales no deben deducirse unos de otros.
No debe existir contradicción entre sus elementos componentes.
Mediante las teorías se explican los hechos, se amplían los conocimientos y se orientan las investigaciones hacia el descubrimiento de nuevas relaciones causales, entre los fenómenos y las leyes de su desarrollo.

La importancia de la teoría en la investigación se debe a que toda investigación desde sus primeras etapas se asienta sobre la base de determinada concepción teórica, la cual orienta y cumple funciones metodológicas en el proceso investigativo. Además, ningún resultado de investigación puede explicarse y discutirse sin tomar en cuenta la teoría o los fragmentos de la teoría preexistente (he aquí el valor del marco teórico o revisión de literatura). Solo de este modo se puede concluir científicamente.

Otras características del conocimiento científico. Además de lo anotado en su definición, otras características son: 1) trata o aspira establecerse en forma de leyes de la mayor generalidad posible, construir reglas sobre el funcionamiento de la naturaleza y el hombre, tratando de que tengan valor universal. Sin embargo, la universalidad del conocimiento es discutible, más cuando se trata del comportamiento humano.  2) El conocimiento científico se obtiene utilizando un método estandarizado, éste es el método científico.

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